La apasionante historia de Hipatia ha sido llevada al cine recientemente por Alejandro Amenabar en forma de la superproducción Agora.
martes, 19 de mayo de 2009
La frase de la semana
"Preserva tu derecho a pensar, puesto que incluso pensar erróneamente es mejor que no hacerlo en absoluto" Hipatia.
La apasionante historia de Hipatia ha sido llevada al cine recientemente por Alejandro Amenabar en forma de la superproducción Agora.
La apasionante historia de Hipatia ha sido llevada al cine recientemente por Alejandro Amenabar en forma de la superproducción Agora.
Cuestión de Hormonas
Como vimos en clase, las hormonas son moléculas secretadas a la sangre que regulan multitud de procesos corporales. Son de destacar las hormonas sexuales, fundamentales en el desarrollo de las características qu
e diferencian la hembra del macho en los animales. Así, un animal macho desarrolla sus caracteres masculinos porque en sus genes está codificada la mayor presencia de hormona masculina durante su desarrollo, mientras que un animal hembra ocurre lo propio con los caracteres femeninos. ¿Qué ocurriría si un embrión genéticamente masculino, por cualquier causa, se desarrolla bajo la presencia de hormonas femeninas? Pues que se produce una femenización de sus caracteres. ¿Y si ocurre al contrario? Pues lo que ocurre con la hiena moteada: el embrión puede ser genéticamente femenino, pero las madres no poseen aromatasa, una enzima que degrada la testosterona producida de forma natural en la placenta. Así que la madre no produce aromatasa, ésta no destruye la testosterona, y por tanto una cría de hiena moteada genéticamente hembra, se desarrolla bajo la influencia de altos niveles de testosterona. El resultado: las hienas moteadas hembras tienen unos genitales externos femeninos asombrosamente parecidos a los de un macho (aunque internamente son muy distintos, pues pueden tener crías). La testosterona es una hormona que provoca agresividad, y como no podría ser menos, las hienas hembras son sorprendentemente agresivas, mucho más que lo mach
os, dominando los clanes y siendo las primeras en comer.
e diferencian la hembra del macho en los animales. Así, un animal macho desarrolla sus caracteres masculinos porque en sus genes está codificada la mayor presencia de hormona masculina durante su desarrollo, mientras que un animal hembra ocurre lo propio con los caracteres femeninos. ¿Qué ocurriría si un embrión genéticamente masculino, por cualquier causa, se desarrolla bajo la presencia de hormonas femeninas? Pues que se produce una femenización de sus caracteres. ¿Y si ocurre al contrario? Pues lo que ocurre con la hiena moteada: el embrión puede ser genéticamente femenino, pero las madres no poseen aromatasa, una enzima que degrada la testosterona producida de forma natural en la placenta. Así que la madre no produce aromatasa, ésta no destruye la testosterona, y por tanto una cría de hiena moteada genéticamente hembra, se desarrolla bajo la influencia de altos niveles de testosterona. El resultado: las hienas moteadas hembras tienen unos genitales externos femeninos asombrosamente parecidos a los de un macho (aunque internamente son muy distintos, pues pueden tener crías). La testosterona es una hormona que provoca agresividad, y como no podría ser menos, las hienas hembras son sorprendentemente agresivas, mucho más que lo mach
os, dominando los clanes y siendo las primeras en comer.
jueves, 14 de mayo de 2009
El Sistema Nervioso

El sistema nervioso, como hemos visto en clase, permite la coordinación de todo nuestro cuerpo, así como la relación de nuestro cuerpo consigo mismo y con todo lo que le rodea. Gracias al sistema nervioso captamos estímulos, procesamos información, tomamos decisiones y llevamos a cabo respuestas. A veces nos tomamos nuestro tiempo para llevar a cabo todos estos procesos, pero lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones esto sucede en fracciones de segundos. La altísima velocidad a la que tiene lugar este tipo de fenómenos es posible gracias a la naturaleza eléctrica de la señal; es decir, la información que viaja de un lugar a otro en nuestro cuerpo lo hace en forma de impulso eléctrico que viaja de neurona en neurona hasta su destino. Se puede decir que somos Robots, y nuestro sistema nervioso es el complejísimo circuito que gobierna todas nuestras funciones.
Pues bien, si esto es así, ¿es posible fabricar un robot que tenga como circuito un sistema nervioso biológico? Esto es lo que deben haberse preguntado los científicos de la Universidad de Reading (Reino Unido) a la vista de su último trabajo. Los científicos han colocado neuronas, procedentes de un cultivo de células procedentes de embrión de rata, en un disco integrado por alrededor de sesenta electrodos que captura las señales emitidas por las células, y que de esta forma dirigen los movimientos de un pequeño robot. Éste es capaz de moverse y evitar obstáculos con las "órdenes" que le da este "cerebro". Cada vez que se acerca a
un objeto, unas señales emitidas por los electrodos se dirigen al "cerebro" y estimulan a las neuronas, que responden enviando la orden de torcer a la derecha o la izquierda para esquivarlo. Sin duda el desarrollo de este tipo de experimentos nos permitirá conocer más a fondo el funcionamiento del sistema nervioso y sus patologías. Y por qué no decirlo, nos permite recrearnos aún más en la fantasiosa idea (varias veces llevada al cine) de robots inteligentes que persiguen a los humanos.
miércoles, 15 de abril de 2009
El ritmo de los animales

Como estamos viendo en clase, los latidos del corazón impulsan la sangre por todo el cuerpo con el objetivo de que los nutrientes y el oxígeno puedan llegar hasta la última célula del organismo. El ritmo al que esto ocurre depende normalmente de las necesidades; en una situación de estrés, el corazón se acelera para que podamos disponer de más energía con la que emprender la huida, por ejemplo. Pero también depende del organismo. Los organismos más grandes tienen un metabolismo lento. Así, mientras que un ser humano tiene un ritmo de unas 75 pulsaciones por minuto en condiciones normales, un elefante puede tener unas 30 pulsaciones. Por otro lado, los organismos más pequeños, tienen un metabolismo muy rápido, de manera de que la demanda de oxígeno es mayor; de esta forma, una musaraña (el mamífero más pequeño que existe) tiene un ritmo cardíaco exagerado, llegando a
las mil pulsaciones por minuto. Se puede decir que estos mamíferos viven la vida "con prisas"; no es casualidad que la vida media de una musaraña sea muy inferior a la de un elefante, de manera tal que, si hacemos cuentas, tanto elefante, como ser humano, como musaraña, sienten latir su corazón el mismo número de veces en su vida.
las mil pulsaciones por minuto. Se puede decir que estos mamíferos viven la vida "con prisas"; no es casualidad que la vida media de una musaraña sea muy inferior a la de un elefante, de manera tal que, si hacemos cuentas, tanto elefante, como ser humano, como musaraña, sienten latir su corazón el mismo número de veces en su vida.viernes, 3 de abril de 2009
Los pulmones

En los pulmones tiene lugar el intercambio gaseoso. Lo normal es que el aire que entre sea más o menos normal: mucho nitrógeno, bastante oxígeno, y una pequeña porción de otros gases. Sin embargo, podemos tener el mal hábito de introducir otro tipo de gases como amoniaco, monóxido de carbono, alquitrán, y una larga lista de sustancias tóxicas. Al nivel de los pulmones, en esto consiste fumar, y evidentemente, las células de los alveólos pulmonares sufren. Dicho sufrimiento se traduce, entre otras cosas, en una alta posibilidad de contraer cáncer de pulmón. En esta imagen podemos ver una imagen de un pulmón normal y de un pulmón de un fumador.
lunes, 16 de marzo de 2009
Tras el esófago, el estómago, y luego el intestino delgado

Tras el esófago, el bolo alimenticio pasa al estómago, donde ciertas enzimas y el HCl, y gracias al movimiento de las células musculares que lo recubren, tiene lugar un alto porcentaje de la digestión. El estómago abre al píloro al intestino delgado, donde el epitelio está replegado para aumentar la superficie de absorción. Si a esto le añadimos que, como se observa en la fotografía de abajo cada célula presenta microvellosidades, la superficie efectiva de un intestino delgado de un adulto puede llegar a los
100 metros cuadrados.
viernes, 6 de marzo de 2009
El esófago

Y después de la boca, con la lengua y los dientes, el alimento pasa a la faringe (común al sistema respiratorio) y al esófago. Aquí tenemos un corte transversal del esófago, en el que se observan repliegues que se amoldan al paso del bolo alimenticio, y una capa de células musculares rodeándolo todo que al contraerse van a hacer avanzar el alimento hasta el cardias, la válvula que se abre al estómago.

A modo de curiosidad, aquí tenemos la imagen de la superficie del esófago de una tortuga marina; seguramente, los "pinchos" dirigidos hacia el interior del animal sirvan para evitar que ciertas presas un tanto viscosas (como por ejemplo las medusas) puedan salir hacia fuera después de haber sido tragadas.
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